
Deseos, fuerte atentación atrayente de los cuerpos.
Sí, lo sé, sé que deseas mi cuerpo, deslizar tus manos por cada curva del mismo, deleitándote en las sensaciones que te provoca, que me provocas, sé que deseas morir en mis labios, refrescarte de la fragancia de mi ser, de mi alma, sé que me deseas tanto como tan necesario para ti es respirar.
Te deseo, sí, sufro en silencio... cada noche al morir el día, deseo tenerte un instante conmigo, deseo sentirte aunque sea a la distancia, eres el pequeño aliciente que tengo para mantenerme firme a la mañana siguiente, mas cuando me concedo un instante para pensar en ti, para recordarte, la tristeza llena mi mente, la melancolía, llena mis pulmones.

Deseo desnudarte con la mirada, mientras mis manos dejan pequeñas caricias por tu rostro, deseo recorrer todo tu ser con besos imaginarios para la razón, deseo poder hacerte mio una vez más, hacerte el amor tan lentamente que obligare al reloj parar su caminar, deseo... te deseo, en silencio grito al cielo todo lo que callo, en silencio miro al cielo mientras pido ... pedir algo imposible...
Sé que esto de alguna forma me hace daño, te hace daño, nos hace daño, pero prefiero vivir este dulce infierno, antes que decir un simple adiós.
Cada noche cuando mis ojos estan cansados, me acuesto en mi lecho, cierro mi mente, abro mi alma, te llamo, no tardas en llegar, te imagino, te siento tan vivo.... tan vivo en mi, sonrio, te hablo, te respiro, te tengo aunque sea imaginariamente.
Eres mi ultimo pensamiento cuando dejo mi alma descansar..